Autos voladores en la MB&F M.A.D. Gallery de Ginebra

Autos voladores en la MB&F M.A.D. Gallery de Ginebra

«De niño, imaginaba que el nuevo milenio traería coches voladores, naves espaciales, mundos paralelos, extraterrestres como vecinos y viajes por el tiempo. Estaríamos todos vestidos con trajes espaciales y equipados de pistolas láser. Son los sueños de todos los niños, creo… ¡o eso espero!».

La M.A.D.Gallery exhibe nueve visionarias imágenes de coches «voladores», pertenecientes a la serie Air Drive del fotógrafo francés Renaud Marion. Tomando como punto de partida sus imaginaciones de infancia e inspirándose en artistas y películas de ciencia ficción, Marion ofrece su visión del transporte futurista a través de coches sin ruedas que flotan serenamente suspendidos sobre el suelo. Y lo hace introduciendo un giro brillante: a pesar de que la levitación de los vehículos tiene un claro sabor a ciencia ficción, los coches en cuestión son clásicos modificados, entre los que se encuentran Chevrolets, Mercedes, Jaguars, Aston Martins y Porsches.

Las imágenes que emergen son una impactante mezcla de estilo retro y visiones futuristas. Los icónicos coches de los días gloriosos de la producción automovilística se transforman en transportes aéreos, catapultando su diseño vintage a una época visionaria. Todas las imágenes resultan bastante surrealistas.

Movido por la idea de que «nuestros sueños del presente son la realidad del futuro» y por su misión de crear los coches voladores que imaginaba de niño, Marion desarrolló el concepto único de su serie Air Drive. A finales de 1012, en Ginebra, el fotógrafo francés tomó las primeras imágenes de automóviles que más tarde manipularía para crear sus máquinas levitantes.

Capturar la idea que le rondaba de lo que es un «coche volador» y hacerla tangible requirió un proceso de «fabricación» que se dividió en dos etapas. La primera consistió en encontrar los sujetos de sus fotos e identificar las distintas localizaciones para las mismas.

Marion prefirió fotografiar coches clásicos porque son los que más se acercaban a su idea de infancia de lo que sería un coche volador. Entre los primeros vehículos que fotografió se incluyen un Chevrolet El Camino, un Mercedes 300 SL Roadster y un Jaguar XK120

Encontrar el entorno adecuado para fotografiar los coches implicó buscar espacios en los que no hubiera gente ni edificios fácilmente reconocibles. Estos venerables coches se vuelven protagonistas en un escenario con arquitectura de mediados del siglo xx, con texturas cambiantes y colores mudos o neutros.

Para conseguir que los coches fueran «voladores», Marion aplicó una técnica de montaje digital, eliminando las ruedas y el espacio dedicado a ellas en la carrocería de estas bellezas clásicas, y situó los coches en los distintos fondos, para finalmente establecer el escenario adecuado a cada uno de estos futuristas retratos.

Estos anacronismos fotográficos llamaron mucho la atención cuando su imaginativo autor los publicó en línea. En seguida, amantes de los vehículos clásicos, aficionados a la ciencia ficción y apasionados por la fotografía y el arte se hicieron seguidores de Renaud Marion.

Este nuevo reconocimiento permitió a Marion establecer contacto con coleccionistas de coches, algunos de los cuales prestaron al artista sus preciadas posesiones para que fotografiara la segunda parte de su Air Drive en París. Para ello contó con un Mercedes 300SL Paul O’Shea, un Lincoln Continental, un Jaguar E-Type, un Mercedes 190SL, un Aston Martin DB5 y un Porsche 356.

«¿Y si fuera cierto que, en su época, Julio Verne o Leonardo da Vinci crearon de manera inconsciente universos que condicionaron a las personas a un futuro impredecible, un futuro que nunca hubieran podido imaginar?», se pregunta Marion. «Tal vez hoy esté pasando lo mismo. La ciencia ficción está por todas partes. ¿Está aquí para prepararnos a viajar en naves espaciales, a conocer a gente con superpoderes o sencillamente a conducir coches voladores?».

Nueve imágenes están disponibles en una edición limitada de ocho reproducciones de 128 cm x 90 cm con borde blanco (imagen 114 cm x 76 cm); tres de esas nueve imágenes también están disponibles en una edición limitada de tres reproducciones de 210 cm x 140 cm.

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